El Club Deportivo Leganés se enfrenta a su último partido de la temporada en busca de la salvación en la Segunda División. La derrota de su rival, el Mirandés, podría asegurar su permanencia en la categoría. El técnico Carlos Martínez, contratado para un partido, sueña con hacer historia y salvar al Leganés ante el mismo rival con el que se ascendió a Primera hace 10 años. La cábala y el círculo de coincidencias rodean a este partido, que podría ser el último de la historia del Club Deportivo Leganés en la Segunda División. El equipo ha sufrido una inercia desastrosa en los últimos partidos, y la derrota en Cádiz (3-0) ha sumado apenas once puntos de los últimos 51 en juego. La vergüenza es palpable en el equipo, y la esperanza es casi nula con Igor Oca al mando. Por eso, el club activó un plan de choque que acabó con su despido y contrató a Carlos Martínez para un partido. La redonda dirá, pero la presión es alta en Butarque. El equipo se enfrenta a un rival que también lucha por la salvación, y la derrota de Mirandés podría asegurar la permanencia del Leganés en la categoría. La remontada del Mirandés ha sido épica, y la mítica frase del exentrenador Carlos Pouso se reforzó para alimentar el actual sueño mirandesista. El partido será un desafío para el Club Deportivo Leganés, pero la salvación está a su alcance. La despedida de Cissé y la vuelta de Luhnow son solo dos de las muchas historias que rodean a este partido. Pase lo que pase, este partido servirá de despedida a Cissé tras cinco temporadas de pepinero, un ascenso a Primera y goles clave para otras salvaciones. En 2023 él certificó la salvación. Queda libre para irse a Arabia. En las gradas estarán sus padres, recién aterrizados de Guinea.