El Club Deportivo Leganés ha cerrado el periodo de reflexión que había abierto tras una temporada 'fracaso' con un voto de confianza al máximo responsable de la construcción de la plantilla. Andrés Pardo, director deportivo del Leganés, seguirá en el equipo pepinero. El club ha ratificado la decisión de Pardo, a pesar de la opinión pública y publicada que rodea al Leganés entiende que la gestión del valenciano en su primer año en el club ha sido mala, alejada del famoso 'once sobre diez' que el mismo Pardo dio al mercado estival en el que se estrenó. Cosín fue su principal valedor cuando, aún con Blue Crow Sports al frente de la propiedad, se contrató a Pardo como recambio de Txema Indias, histórico director deportivo pepinero en la anterior década y con el que se habían conseguido dos ascensos a Primera. Prescindir de Pardo habría sido, indirectamente, admitir su error en aquella contratación. Por ahora, el nuevo presidente prefiere que el tiempo le dé margen para demostrar que no estaba equivocado. Ni él, ni Pardo. Desde Butarque, además, se añaden otras reflexiones para apostar por Pardo y creer que esta segunda temporada será mejor que la primera. Por ejemplo, la ausencia de Blue Crow en la estructura del Leganés. Cosín y la nueva propiedad entienden que el holding estadounidense limitaba mucho la capacidad de decisión de Pardo con filtros de todo tipo y restricciones a las inversiones pepineras. Esto es: que BCS frenaba los movimientos de Pardo de invertir en jugadores interesantes, algo que, por cierto, el mismo Pardo ha negado en sus comparecencias públicas. El caso es que para esta nueva etapa, el Leganés promete que (dentro del límite salarial), Pardo tendrá capacidad y libertad para invertir lo que estime oportuno sin los impedimentos que -añaden las fuentes consultadas por AS- tenía Pardo cuando su jefes eran BCS. Cabe recordar que el holding estadounidense aplicaba amplias y voluminosas rondas de revisiones de distintos departamentos para dar luz verde a fichajes, algo que en ocasiones ralentizaba las operaciones, bien por la complejidad de estas redes, bien por falta de comunicación de sus responsables al estar en otras partes del mundo. No sería la primera vez que esos procesos internos llevaron al Leganés a desestimar fichajes que tenían avanzados. Además, el Leganés quiere demostrar su apuesta en esta nueva etapa por la dirección deportiva con la llegada de nuevos perfiles que se unan a los trabajadores que ya cuenta el club, a saber: Javier Tejer